A través de parasitismo, competencia y antibiosis de hongos fitopatógenos.
Genera una resistencia sistémica desde el interior de la planta.
A través de segregación de metabolitos por mecanismos PGPR que potencian el crecimiento y desarrollo de la planta.
Potencia el desarrollo de raíces laterales y pelos radicales favoreciendo la absorción de agua y nutrientes.