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Gestionar y calcular la rentabilidad agrícola no es una tarea fácil. Son muchos los factores en juego que día a día infieren en el resultado final. Todos esto debe llevarse anotado y archivado para evitar omisiones.

La información que se debe tener en cuenta al momento de los cálculos puede ser variable, debido a los precios de venta, costos de insumos y las inversiones que se deben realizar. Todo esto hace que no sea una tarea fácil calcular rentabilidad.

Este artículo mostrará algunos aspectos de la siembra y cómo ser eficientes al momento de la planificación y presupuestación. Costos, proyecciones y cálculos, serán vistos.

Sembrar y además, ser rentable

La siembra es uno de los primeros procesos en la cadena productiva. Es donde se comienza el contacto de la semilla con el suelo para luego obtener un cultivo. Estas tareas deben realizarse con cuidado y calidad.

Siembra: primer paso de rentabilidad agrícola.

Muchas veces por bajar costos, la siembra termina siendo de mala calidad. Esto resulta a fin de la campaña como algo de mala rentabilidad, ya que si bien el costo fue bajo, también lo fue la ganancia final.

El costo de siembra no suele ser muy variable ni diferente entre contratistas. Esto lleva a elegir personal que realice la tarea de la mejor manera posible y con la mayor tecnología al alcance.

Todo costo debe incluirse en el cálculo de rentabilidad agrícola.

Está demostrado que es conveniente pagar más por el uso de tecnologías, sobre todo al momento de la siembra. Existen máquinas muy sofisticadas que marcan la diferencia al momento de plantar la semilla y fertilizar.

Proceso de siembra rentable

Como se explicó anteriormente, la siembra es uno de los primeros pasos. Si esta tarea se realiza bien, ya se está iniciando un ciclo de buena manera.

Para lograr que una siembra sea rentable, se debe lograr que el mismo proceso sea de excelente calidad. Esto se refiere a que el momento en el cual se realice sea el adecuado, la semilla sea adecuada, la fertilización sea adecuada y todos los demás procesos también lo sean.

Con esta siembra de calidad, ya se asegura la buena emergencia y buen inicio del cultivo, lo cual deja al productor un paso más cerca de buenos rendimientos y buena rentabilidad final.

Planificación de la siembra

La planificación de la siembra comienza con la determinación de la fecha de siembra (de acuerdo a la estación climática) y a la elección de la semilla adecuada. Seguido a esto, se debe tener o contratar la maquinaria necesaria para realizar la tarea.

La maquinaria debe encontrarse en buen estado y realizar cada paso de la siembra adecuadamente. Desde cortar el rastrojo, pasando por la colocación de la semilla, llegando al tapado del surco.

Para esto se debe contar con la logística que permita tener en el momento adecuado la semilla, el fertilizante y la máquina a disposición. Esto no es una tarea sencilla, ya que cada parte involucrada proviene de diferentes sectores con sus diferentes manejos.

Costos y proyecciones

Para llevar a cabo el cálculo de la rentabilidad agrícola debemos calcular todos los costos de la actividad de principio a fin, para así proyectarlo de manera efectiva.

Se deberá calcular los costos de alquiler (si es que se arrienda), insumos, siembra, pulverizaciones, cosecha, etc. teniendo en cuenta lo dicho anteriormente.

Una parte del cálculo de rentabilidad agricola es crear proyecciones y estimar costos de la producción.

Con estos datos ya recolectados conoceremos todos los desembolsos de dineros que deberemos realizar para llevar a cabo la actividad.

Cultivos rentables

Para saber cuáles cultivos son los más rentables se utilizaran los datos anteriores de cada uno de los cultivos que se realizaron en el campo del productor y se comparan con los posibles ingresos al momento de la venta.

Cultivo con rentabilidad agrícola

El cálculo del ingreso por la venta es variable ya que no es un precio fijo y tiene una gran variación dependiendo la época del año y la demanda de los grandes consumidores.

Unos mayores costos no aseguran una menor ganancia, como así tampoco un mayor precio de venta dará una mejor rentabilidad. Se deberán tener en cuenta ambos factores restándole todos los costos a nuestros ingresos, de esta manera se llegará al resultado obtenido por la actividad.

Siempre se deberá tener un resultado positivo, ya que si es negativo se tendrá pérdida y la actividad no será rentable.

Cálculo de ROI

El cálculo del ROI (rentabilidad sobre la inversión) es muy importante ya que nos permite medir el rendimiento de la inversión.

Para realizar este cálculo se deben dividir las ganancias obtenidas entre la inversión realizada, esto dará un resultado en porcentaje, que representa la proporción de ganancias sobre lo invertido

Una de las maneras más sencillas de expresarlo es esta:

ROI = (Inversión realizada- costos) / Inversión realizada

El ROI se expresa en porcentaje, por eso, el valor obtenido de la ecuación anterior se debe multiplicar por 100. 

Veamos un ejemplo: En la temporada de siembra pasada se realizó una inversión de 2000$ y sus costos totales alcanzaron los 1200$. Entonces para estos datos la ecuación del ROI quedaría:

ROI: (2000$-1200$)/1200$= 0.6

Ahora el valor obtenido se multiplica por 100. Resultando:

ROI= 0.6 X 100= 66.6%       

El valor final expresa que la ganancia de la campaña anterior fue de 66.6%

Cuanto mayor sea este resultado quiere decir que la actividad es más rentable. Ahora en caso que el resultado sea cero o inferior a cero, quiere decir que no hubo rentabilidad agrícola. 

Realizar este cálculo con todos los cultivos sirve para comparar sus diferentes rentabilidades y elegir la mejor opción.

Uso de tecnología para asegurar la rentabilidad agrícola

Con las nuevas tecnologías se podrá tener una mayor rentabilidad ya que se estará sacando el mayor provecho al dinero y minimizando los costos para aumentar las ganancias.

Todas estas nuevas tecnologías hacen que en cada momento de la actividad se aprovechen al máximo los insumos para así evitar pérdidas innecesarias. Por ejemplo, al momento de la siembra al no desperdiciar semillas, o al optimizar la pulverización de agroquimicos y prevenir las pérdidas de cereal en la cosecha.

Conclusiones

En conclusión, se puede decir que la optimización de los procesos agrícolas ayuda a alcanzar la rentabilidad. 

Realizar proyecciones de una actividad agrícola es muy importante para  tener una predicción de rentabilidad más precisa y no desperdiciar dinero y esfuerzo al momento de llevarla a cabo. 

Esto requerirá también, de los datos más certeros y de la mejor tecnología para analizarlos y ejecutarlos. 

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